Bienvenidos

Quiero comenzar una aventura que en lo sumo es compleja pero a la vez maravillosa, como el SER FAMILIA.
Soy psicologo, casado felizmente y con tres maravillosos hijos, con formación en intervencion familiar y aqui comparto algunos de los trabajos realizados en mi formación.
Se trata de un espacio de crecimiento en la intervencion familiar sobretodo para lograr generar un dialogo que supere el reduccionismo etico al cual se ve expuesto el tratamiento de la familia en nuestra sociedad.
Desde ya comenzamos, hasta llegar a la publicacion de un libro que nos permita sistematizar las experiencias rescatadas.

martes, 15 de septiembre de 2009

La intervención centrada en relación interna entre los miembros de la familia

En las presentaciones anteriores hemos visto como los efectos medioambientales e intergeneracionales afectan los contextos familiares y como se pueden intervenir en cada uno de ellos, sin embargo desde la mirada de Hartman y Laird (1983) se desarrollara la intervención en las relaciones internas de la familia.
“La intervención se focaliza en el interior del sistema familiar cuando el problema que ésta presenta, se centra básicamente en conflictos de relación entre sus miembros. Esta intervención pone su acento en los procesos de comunicación, roles y normas, que sustentan la estructura familiar y que se orienta a modificar tanto sus procesos como su estructura, de manera que respondan mas adecuadamente a las necesidades de cada uno de los miembros de la familia y a las necesidades de la familia como un todo” .
Por ende, el objetivo de la intervención familiar es el mejoramiento del funcionamiento del sistema familiar, ya sea para ayudar a una familia a manejarse con una crisis, para ayudarla en la resolución de conflictos ó para aumentar sus competencias como organización frente a un evento que supere sus capacidades. Es así que cada proceso de la estructura familiar como los límites, roles, patrones de comunicación, etc. Tienen que estar involucrados en el cambio, dado su interrelación e interdependencia. Por lo tanto, los cambios no ocurren de manera espontanea sino a través de un proceso, que no se vincula mágicamente a una técnica en particular, sino más bien una sumatoria de acciones intencionadas al cambio.
Dentro de las estrategias de intervención que se desarrollan para intervenir en las relaciones internas en la familia, es la clásica visita domiciliaria, ampliamente desarrollada desde el Trabajo Social, la cual facilita entre otras ventajas, la vinculación con la familia suprimiendo la tradicional barrera entre profesional y cliente, al ingresar a la vida cotidiana de las familias en su propio medio, esto facilita un conocimiento In Situ de la realidad familiar, además permite conocer aquellos miembros del sistema familiar que por alguna razón no pueden acceder a las instituciones intervinientes. Quiroz se orienta a varios objetivos, entre los más importantes: Obtener, verificar y ampliar información en el domicilio de la familia; Estudiar el ambiente social en que está inserta la familia; informar a la familia sobre el avance de la intervención; reforzar tareas asignadas; Aplicar técnicas de intervención familiar.
Hartman y Laird (1983) señala como estrategia la experiencia y el aprendizaje como fuentes de cambio. El aprendizaje se orienta a una serie de demostraciones, experiencias y modelaje que ayudan a los miembros de la familia a adquirir nuevas maneras de entender los hechos y procesos. Todo lo anterior se desarrolla en el proceso de evaluación de la entrevista con la familia; es allí donde se crea el ambiente necesario para que cada pregunta o cada intervención logren generar desde una mirada sistémica los aprendizajes necesarios para el cambio en las relaciones familiares.
También como estrategia encontramos la entrega de información acerca del funcionamiento de la familia, esto desde el conocimiento que presenta el profesional acerca del funcionamiento de los sistemas familiares. Esto hace clave la intervención cuando corresponde a la estructura y funcionamiento del sistema familiar. Esta estrategia apunta a que la mejor manera de aprender algo nuevo es practicándolo, facilitando así que la familia experimente nuevas experiencias de las habituales que están presentes en la familia.
Otra estrategia es la llamada redefinición la cual es coherente con la perspectiva de la construcción social de la realidad y con el enfoque de fuerzas. Por medio de esta técnica el profesional facilita una forma distinta de construir la realidad, facilitando así el espectro de análisis y de las posibilidades a considerar.
Entre otras estrategias que apuntan a la intervención con familias desde la relación interna entre sus miembros esta el uso de tareas, desarrollando con las familias consiste en formular y seleccionar tareas orientadas a solucionar el problema con la familia. En otro plano, el trabajo con familia y que están orientadas a mejorar la comunicación entre los miembros de la familia.
Una situación muy común en la intervención con familias es cuando éstas llegan en situación de crisis, ante lo cual se desplega una estrategia que se desarrolla a partir de los aportes de Caplan (1961) y por un grupo de trabajadores sociales que laboraban en centros comunitarios de salud mental en Estados Unidos.
“Según este enfoque, la crisis aparece cuando una persona afronta obstáculos que se interponen frente a metas importantes de su vida, obstáculos que por algún tiempo resultan insuperables con los métodos que la persona utiliza habitualmente para resolver el problema. Se inicia entonces un periodo de desorganización durante el cual se hacen diversos intentos infructuosos de solución, que van acompañados de tensión, ansiedad y trastornos emocional ”.
“La teoría de crisis no opera de acuerdo a una dicotomía normal-anormal, sino sobre la presunción de que todas familias están sujetas a variadas tensiones internas y externas en las diversas etapas de su ciclo vital ”. Frente a la situación de crisis Golan (1979) supone básicamente que el profesional facilite la reintegración, entendida como la correcciones de la percepción cognitiva, el manejo de los sentimientos y el desarrollo de nuevas conductas de enfrentamiento de problemas. Para el desarrollo de esta tarea Golan propone el desarrollo de este modelo de intervención en tres etapas: La entrevista ((a) focalización en el estado de crisis: (b) evaluación que se hace con la familia a acerca del problema y; (c) el contrato). La segunda fase, de implementación, incluye dos pasos: (a) recolección de datos y (b) cambio de conducta, en que se comprueban los mecanismos habituales de enfrentamiento de problema en el área. Y finalmente la fase de término o de cierre, que incluye tres pasos: (a) decisión sobre el término de la intervención; (b) revisión de los progresos alcanzados y (c) Plan futuro, en que discuten los problemas actuales.

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